No creo en los chismes sobre los mayas y las erróneas interpretaciones de aquellos que poco alcanzan a comprender la cosmovisión prehispánica. Tampoco creo que estemos al borde de un final catastrófico ni que estemos condenados e indefensos a un destino que alguien más escribió. Lo que sí creo es que estamos por iniciar una nueva etapa, un nuevo camino que debe sorprendernos pero sobretodo, con el que debemos cooperar. Así que para este “final”, del que muchos temen y otros ignoran, te propongo lo siguiente: iniciemos desde cero. Empecemos como si abrieras los ojos por primera vez. Sabes a lo que me refiero y no lo explicaré. Empecemos. Resetea y aprovecha esta fecha simbólica para que sea un gran arranque, uno tan grande que no te detenga y te llene de felicidad. Atrévete.